La tortilla de maíz es el pilar indiscutible de la gastronomía en México, presente en casi todas nuestras mesas. Sin embargo, constantemente surge la misma preocupación entre los comensales: ¿cuántas piezas podemos disfrutar realmente sin que esto afecte nuestra figura o nuestra salud a largo plazo?Para terminar de una vez por todas con los mitos urbanos, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha revelado la cantidad exacta que tu cuerpo necesita. Esta información es vital para quienes buscan mantener un estilo de vida saludable sin sacrificar sus platillos favoritos en el día a día.Lejos de ser un enemigo para tu peso, este alimento milenario es una fuente inagotable de energía y nutrientes. Los especialistas en salud pública insisten en que la clave no está en la restricción absoluta, sino en saber cómo integrarlo inteligentemente a tu dieta diaria para obtener sus beneficios.De acuerdo con los lineamientos del Cuadro Básico Institucional de Alimentos, una persona sana y físicamente activa puede consumir entre seis y siete tortillas al día. Este número sorprende a muchos que creían que debían limitarse a una o dos piezas para no engordar.Esta cantidad específica garantiza que obtengas los carbohidratos complejos necesarios para rendir en tu jornada, sin exceder tu requerimiento calórico. Es un equilibrio perfecto que permite a los mexicanos disfrutar de su comida tradicional mientras cuidan su metabolismo de forma efectiva y prolongan su saciedad.No obstante, si llevas una vida sedentaria en ciudades con mucho tráfico como Guadalajara, o si padeces condiciones como diabetes u obesidad, la historia cambia. En estos casos, la recomendación médica es moderar la ingesta a unas tres piezas y acudir siempre a un nutriólogo para un plan personalizado.El IMSS desmiente categóricamente la creencia popular de que la tortilla engorda por sí sola. El verdadero problema que dispara la báscula radica en la forma de preparación, especialmente cuando decidimos freírla o acompañarla con guisos nadando en excesos de grasa que multiplican su valor calórico.Para ponerlo en perspectiva, dos piezas estándar (que pesan aproximadamente 45 gramos en total) aportan apenas 92 calorías. Esta cifra las convierte en una opción mucho más ligera, saciante y nutritiva si las comparamos con un par de rebanadas de pan blanco comercial que carecen de fibra.Además, son una auténtica bomba de salud para tu organismo: te entregan 1.7 gramos de proteína, 2.4 gramos de fibra para tu digestión y una dosis estelar de 70.8 miligramos de calcio, mineral fundamental para prevenir la osteoporosis en la edad adulta y fortalecer el sistema óseo.Para aprovechar al máximo todos estos beneficios en tu día a día, los especialistas en nutrición del seguro social sugieren seguir unas sencillas reglas de oro. Estos pequeños ajustes harán una gran diferencia en tu bienestar general, en tu digestión y en tu nivel de energía cotidiana.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03Con información del IMSSBB