A pesar de contar con una de las industrias de exhibición más grandes del mundo, el hábito de ir al cine en México enfrenta obstáculos que van más allá de la oferta. Con siete mil 267 salas, el país se posiciona como la cuarta taquilla audiovisual a nivel global; sin embargo, la inseguridad se ha convertido en un factor determinante que aleja a los espectadores.De acuerdo con el Anuario Estadístico de Cine Mexicano, elaborado por la Secretaría de Cultura y el Instituto Mexicano de Cinematografía, el 23.4% de la población adulta dejó de asistir a salas de cine debido al temor de ser víctima de algún delito.La situación se agrava en entidades con mayores índices de violencia, donde el impacto es significativamente más alto. Estados como Tabasco, Sinaloa, Guerrero y Guanajuato registran porcentajes superiores al promedio nacional, reflejando cómo el contexto de seguridad influye directamente en el acceso a la cultura.Además, esta percepción no solo afecta a los adultos. Más del 60% de la población reconoce haber restringido la salida de menores por motivos de seguridad, lo que limita el acercamiento de nuevas generaciones a la experiencia cinematográfica en salas.A este panorama se suma un problema estructural, es decir, la desigualdad en la distribución de complejos cinematográficos. Mientras zonas altamente urbanizadas como la Ciudad de México concentran una amplia oferta, en estados como Chiapas y Oaxaca el acceso implica recorridos largos, lo que también desincentiva la asistencia.El reporte arroja que una persona en la capital mexicana recorre una distancia promedio de menos de 1,6 kilómetros (km) para llegar a un cine, mientras que en Oaxaca los habitantes deben trasladarse más de 33 km y en Chiapas 30,2 km.Un problema que también se presenta en el norte del país, pues en Durango la distancia promedio es de 32,53 km y en Zacatecas (centro-norte), uno de los corazones culturales del país, es de 27,67 km.La brecha física entre las salas de cine y los habitantes se traduce también en la desconexión cultural del país, ya que el informe resaltó que 30,3% -más de 21 millones de personas- no mostró interés por el cine porque no se entera de los estrenos o presentación de largometrajes en su localidad.El Anuario Estadístico de Cine Mexicano se publica en un contexto en que el país está apostando, a través de la expedición de la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, por la producción y exhibición de obras cinematográficas y audiovisuales nacionales.Sin embargo, el informe apuntó que el sector cinematográfico facturó 21,619 millones de pesos, apenas el 0,07% del PIB total del país.TG