Una nueva caravana integrada por alrededor de mil personas provenientes de San Pedro Sula, Honduras, ingresó a territorio mexicano la noche de este viernes a través del municipio de Suchiate, Chiapas, con el objetivo primordial de avanzar hacia la frontera norte y llegar a los Estados Unidos.Tras cruzar la línea divisoria, el contingente emprendió su caminata a pie por la carretera con dirección a Tapachula, sumándose a la ola de movilizaciones que se han registrado en el sur del país durante las últimas semanas.Las historias de quienes integran el grupo coinciden en la precaria situación económica de sus comunidades de origen. Un joven hondureño de 23 años, albañil de oficio y huérfano de padre, compartió las razones que lo llevaron a dejar su país para buscar sostén económico para su madre y su hermano:“En Honduras la economía está golpeada; la canasta básica y los precios hasta arriba, todo está mal”.Ante esta coyuntura, los integrantes de la caravana emitieron un llamado directo a las autoridades mexicanas para que se les garantice un libre tránsito por el país. De manera específica, solicitaron la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para que se les permita continuar su travesía hacia el norte.El avance del grupo coincide con la coyuntura política tras las recientes elecciones en los Estados Unidos. Entre los migrantes existe la expectativa de que el nuevo escenario político pueda flexibilizar las restricciones migratorias."El único que se ha puesto en contra de los migrantes es el presidente Donald Trump", señalaron algunos integrantes del contingente, expresando su confianza en que la política migratoria estadounidense tienda hacia un enfoque "más tolerante e incluyente porque necesitan el trabajo para sustentar a sus familias".Este grupo representa la tercera movilización masiva procedente de Honduras en los últimos meses, sumándose a las caravanas registradas en septiembre y octubre. En las experiencias previas, los contingentes recorrieron aproximadamente 250 kilómetros a lo largo de la costa de Chiapas durante tres semanas hasta llegar al municipio de Arriaga, en los límites con Oaxaca, donde finalmente fueron desarticulados por agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) a cambio de la entrega de permisos temporales de tránsito.Con información de SUN*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA