Tras el anuncio del senador Adán Agusto López Hernández, en el que se despidió de la coordinación de Morena en la Cámara Alta, para el politólogo Sandro Arreola su salida responde a la serie de polémicas y acusaciones de nexos con el crimen organizado que ensombrecieron su quehacer legislativo durante la última mitad del 2025. Aunado a ello, la presión de Estados Unidos para actuar en contra de funcionarios públicos presuntamente relacionados con cárteles del narcotráfico podría haber jugado un papel clave para forzar la renuncia de López Hernández a la coordinación del grupo parlamentario guinda y a la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), señaló. Arreola calificó el anuncio como “sorpresivo” luego de que la Presidenta Claudia Sheinbaum ratificara al ex gobernador de Tabasco en su cargo. Pero la relación bilateral con EU y la constante insistencia de Donald Trump para fortalecer las labores de seguridad en México obligaron al senador a renunciar, indicó. “Ante las presiones y la relación bilateral con Estados Unidos, que no deja de señalar, el mismo presidente Donald Trump, que detrás del crimen organizado hay un contubernio con políticos. Lo ha señalado públicamente, abiertamente, y me parece que es una consecuencia de, aunque no sea algo que se vaya a admitir por parte del Gobierno federal”, comentó. “Esas exigencias del gobierno norteamericano para ya no sólo detener o hacer investigación y ejercer justicia en contra de integrantes del cártel, sino ahora contra un personaje que quizá, y esto lo pongo entre comillas, ya cuenta con señalamientos a través de la declaración o del proceso penal que enfrenta su ex secretario de seguridad, Hernán Bermúdez Requena”, añadió. Un Senado dividido y la falta de acuerdos en la reforma electoral también fueron elementos clave para forzar la salida de Adán Augusto, afirmó Arreola. Partido Verde y Partido del Trabajo anunciaron en días pasados que no negociarían con el senador esta reforma, una de las iniciativas que más ha impulsado el ejecutivo. En su lugar, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, fungió como operadora política de la presidenta Sheinbaum en la Cámara Alta. “Para Gobierno federal y para Morena en la Cámara de Senadores es más un alivio y un reacomodo que viene a darle un giro a las negociaciones, y sobre todo a los temas que pareciera que estaban atorados […]. (Adán Agusto López) estaba acorralado, sitiado, con muchos frentes abiertos, con una nula interlocución con los grupos parlamentarios del Senado y poniendo en riesgo, incluso, la reforma electoral”, anotó el politólogo. EE