El periodista Raymundo Riva Palacio señaló en su columna que los operadores de la desinformación y del “capitalismo de cuates” estructurado durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador sufren un colapso público tras quedar al descubierto sus maniobras. De acuerdo con el comunicador, por años han ejercido un “poder informal” donde la corrupción opera mediante llamadas telefónicas, recomendaciones y accesos privilegiados. Ante este escenario, sostuvo que la prensa se ha consolidado como la “última y única trinchera contra la deriva autoritaria de la 4T”.Riva Palacio aseveró que en el país opera un “poder informal y criminal” integrado por un grupo que “llegó al poder para coludirse, corromperse, traficar con influencias y volverse millonario al amparo de la Cuarta Transformación”. A su juicio, la narrativa histórica diseñada por López Obrador para asumirse como héroe nacional “se está cayendo a pedazos” conforme las investigaciones periodísticas exponen la mezcla entre recursos públicos, propaganda y relaciones familiares.El columnista abordó las recientes posturas de Andrés López Beltrán, "Andy", a quien calificó como el “arquetipo de los cánceres” y de quien afirmó que su capital político proviene enteramente de su apellido. Riva Palacio expuso que López Beltrán se presenta como un “político acosado por la prensa” y niega componendas comerciales con Jorge Amílcar Olán, personaje que se halla escondido en Europa del Este junto a implicados en el contrabando de combustible, según señalamientos del contralmirante Fernando Frías Laguna.De igual manera, el periodista apuntó que López Beltrán cataloga como falsos los hallazgos de la Fiscalía General de la República, encabezada por Alejandro Gertz Manero, sobre sus presuntos actos criminales y el tráfico de combustible en Altamira. Pese a ser exhibido como propietario de empresas de construcción, medicamentos y libros de texto, se asume como víctima de la “mafia del poder”. Riva Palacio añadió que la revocación de su visa estadounidense obedece, según la versión del propio López Beltrán, a un intento por dañar a su padre, quien permanece resguardado entre Palenque y la Ciudad de México con seguridad reforzada por drones.En su análisis, Riva Palacio sostuvo que López Beltrán está acompañado en su declive por dos figuras clave en el entorno de la Presidenta Claudia Sheinbaum: Iván Silva y Jesús Ramírez Cuevas. Silva, director de la consultora Heurística, ha manejado la comunicación digital y las encuestas del movimiento, operando anteriormente para Mario Delgado con recursos atribuidos a Sergio Carmona, el “rey del huachicol”. El autor subrayó que Silva carece de cargo formal pero accede a información sensible, enfrentando además imputaciones en cortes federales de Texas y manteniendo conflictos de interés al asesorar a gobernadores.Por otro lado, Ramírez Cuevas construyó su influencia al administrar la comunicación presidencial con López Obrador, convirtiendo la confrontación en herramienta de gobierno e instruyendo a figuras como Guadalupe Taddei en el INE, además de actuar como enlace con Carmona. Riva Palacio destacó que tanto Silva como Ramírez Cuevas registran expedientes judiciales en Estados Unidos y, aunque mantienen rivalidades internas, su permanencia demuestra que “las estructuras informales de poder no desaparecen con el relevo presidencial”.Finalmente, el periodista concluyó que López Beltrán, Silva y Ramírez Cuevas representan tres formas distintas de ejercer influencia sin ser necesariamente una red articulada. No obstante, enfatizó que los reportajes de la revista Proceso y las pruebas acumuladas destruyen su presunción de honestidad, dejando al descubierto a operadores que “lucraron con un movimiento que, hoy se ve, era de barro”.Con información de Raymundo Riva Palacio*** Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***OA