Las elecciones intermedias en Estados Unidos se celebran este 3 de noviembre para la renovación de congresos locales y gubernaturas. Los resultados de los comicios apuntan a ser influyentes en la relación con México, especialmente en temas económicos y de seguridad.El resultado de las votaciones definirá buena parte de la relación bilateral durante 2027 y 2028, pero difícilmente cambiará el escenario de presiones del vecino del norte contra el Gobierno de México, según lo declara un análisis de Integralia, empresa de consultoría política."Las elecciones intermedias van a modificar los contrapesos a Trump, pero no necesariamente reducir las presiones sobre México", principalmente en los temas de seguridad y migratorio, sostiene."El combate al narcotráfico y al crimen organizado, que goza de mayor consenso bipartidista que otros asuntos internacionales, podría adquirir mayor protagonismo y traducirse en nuevas exigencias hacia México", advierte.El estudio reconoce que Donald Trump podría verse rodeado de más restricciones internas por una mayoría demócrata, por lo que podría dedicar más atención a la agenda de seguridad, aumentando las exigencias de cooperación, extradiciones y acciones contra organizaciones criminales."No pueden descartarse nuevas amenazas de acciones unilaterales", advierte el documento.Enfatiza que las sobredosis de drogas siguen siendo un problema grave en Estados Unidos, mientras que México permanece en una crisis de violencia."Los flujos transfronterizos de armas hacia México y drogas hacia Estados Unidos están en el corazón de este problema binacional. Esta presión se extiende a la migración, ámbito que Washington también percibe como un problema de seguridad nacional".En el ámbito migratorio, se prevé una continuidad de las restricciones, independientemente del resultado de las elecciones, resalta.Por otra parte, en el tema económico, el análisis de Integralia señala que derrotas republicanas en estados afectados por los aranceles podrían aumentar las presiones para moderar algunas medidas comerciales.Prevé que el T-MEC seguirá vigente, pero la incertidumbre sobre sus condiciones se prolongará. La negativa de Estados Unidos a extender su vigencia por otros 16 años en julio de 2026 abrió un periodo de revisiones anuales."Aunque el tratado mantiene su vigencia bajo las disposiciones actuales, persisten desacuerdos sobre reglas de origen, insumos extrarregionales y participación china en las cadenas de suministro".Destaca que ya en tiempos del T-MEC, Estados Unidos y México se consolidaron como el socio comercial más importante de su contraparte.Finalmente, el estudio de Integralia resalta que Estados Unidos ha situado la contención de China en el centro de su seguridad económica, presionando a sus socios regionales."Estados Unidos presiona a México bajo el estigma de ser la puerta trasera de China, por su creciente comercio e inversión", apunta.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppFF