Los mexicanos mantienen la mirada puesta en el territorio de Venezuela tras la reciente emergencia provocada por una serie de devastadores terremotos de 7.2 y 7.5 grados que han dejado hasta el momento 920 muertos, según cifras oficiales. Ante el complejo panorama que enfrentan miles de familias atrapadas en la pérdida de sus hogares e infraestructura básica, las muestras de apoyo no se han hecho esperar desde la República Mexicana, activándose los primeros protocolos de asistencia civil.De acuerdo con reportes de El Universal, organismos como la Brigada de Rescate Topos Tlatelolco y la Cruz Roja ya abrieron centros de acopio para recolectar insumos para la población venezolana y herramientas para los rescatistas.El propósito de estas sedes es centralizar las aportaciones de la ciudadanía para armar cargamentos de ayuda humanitaria coordinada. Las autoridades encargadas de la logística recuerdan que, para optimizar los tiempos de traslado y aduanas aéreas, es indispensable cumplir rigurosamente con los criterios de selección de productos, evitando saturar los almacenes con artículos que no son de primera necesidad. ¿Qué es lo que verdaderamente se requiere con urgencia en las zonas afectadas por el desastre? La lista oficial de recolección sitúa en el primer peldaño de importancia a los alimentos no perecederos. Estos productos son fundamentales debido a que los cortes de energía eléctrica y agua potable impiden la refrigeración o la cocción compleja de alimentos en los refugios temporales instalados.Se solicita encarecidamente a la población donar artículos enlatados con sistema de abrefácil, tales como atún, sardinas, verduras y frijoles. Asimismo, son de gran utilidad los alimentos secos empaquetados en bolsas plásticas selladas de fábrica, entre los que destacan el arroz, las lentejas, el azúcar, la sal y las pastas para sopa, cuidando siempre que las fechas de caducidad sean amplias.Por otra parte, la leche en polvo para lactantes y las papillas empaquetadas representan un recurso crítico para la supervivencia de la población infantil en las zonas de desastre. Las organizaciones recuerdan que, por motivos estrictos de sanidad e higiene internacional, no se estará recibiendo comida preparada, envases de vidrio o productos cuya envoltura original se encuentre abierta o dañada. La pérdida de los servicios básicos de drenaje y agua limpia eleva exponencialmente el riesgo de que se presenten brotes infecciosos o enfermedades gastrointestinales entre los damnificados. Por esta razón, el rubro de los artículos de higiene personal ocupa un lugar de vital relevancia dentro de las peticiones de los centros de acopio de la capital del país.El listado autorizado incluye de forma obligatoria jabón de barra, champú en envases plásticos medianos, pasta de dientes, cepillos dentales individuales, desodorantes y rollos de papel higiénico. De igual manera, las toallas sanitarias, los pañales desechables para niños y adultos, así como las toallitas húmedas sin alcohol son catalogadas como insumos de alta prioridad logística.En cuanto a la salud directa, se reciben materiales de curación básicos que no requieran prescripción médica especializada para su manejo en los puestos de socorro. Los ciudadanos pueden aportar gasas estériles, vendas elásticas de diversas medidas, algodón, cinta micropore, alcohol en gel, agua oxigenada y soluciones antisépticas líquidas para la atención inmediata de heridas leves. JM