Un procedimiento que utiliza temperaturas de hasta -80 °C para destruir células cancerosas está comenzando a abrir nuevas posibilidades para pacientes con tumores difíciles de tratar. La técnica no requiere bisturí y, en algunos casos, permite regresar a casa el mismo día.La búsqueda de tratamientos contra el cáncer más precisos y menos invasivos ha impulsado el desarrollo de nuevas herramientas médicas. Una de ellas es la crioablación guiada por resonancia magnética, una técnica que utiliza frío extremo para destruir tumores sólidos sin necesidad de cirugía convencional.Este procedimiento está siendo analizado por especialistas en oncología debido a su capacidad para atacar tejido tumoral con gran precisión y reducir el daño en estructuras sanas cercanas. La tecnología ya se utiliza en algunos centros médicos de referencia en Australia y Estados Unidos, aunque todavía no forma parte de los tratamientos habituales para todos los pacientes oncológicos.La innovación representa una alternativa para casos específicos en los que una cirugía tradicional puede resultar compleja o incluso imposible debido a la ubicación del tumor o a las condiciones médicas del paciente.La técnica se basa en la introducción de unas agujas especiales llamadas criosondas directamente en el tumor. Estas sondas liberan gases a temperaturas extremadamente bajas que generan una congelación controlada del tejido afectado. Según explicó el oncólogo Diego Kaen, ex presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), las células tumorales necesitan mantenerse cerca de la temperatura corporal para sobrevivir. Al exponerlas a temperaturas de entre -40 °C y -80 °C, las células cancerosas sufren daños irreversibles que provocan su destrucción.Uno de los elementos más importantes del procedimiento es la utilización de la resonancia magnética como guía en tiempo real. Gracias a esta tecnología, los médicos pueden observar tanto el tumor como la denominada "bola de hielo" que se forma durante la congelación, permitiendo un control extremadamente preciso de la zona tratada. Especialistas de la Facultad de Medicina de Stanford destacan que esta visualización continua ayuda a minimizar complicaciones y mejora la seguridad del procedimiento.Aunque los resultados son prometedores, la crioablación no está indicada para todos los pacientes ni para todos los tipos de cáncer. Actualmente, los especialistas la consideran principalmente para:Además, puede convertirse en una opción importante para personas que no pueden someterse a cirugía debido a su edad, enfermedades previas o localización del tumor. Los expertos subrayan que la crioablación no reemplaza a la cirugía, la radioterapia ni a los tratamientos sistémicos, sino que funciona como una herramienta complementaria dentro de estrategias terapéuticas más amplias.Uno de los aspectos que más interés genera es su carácter mínimamente invasivo. A diferencia de una cirugía convencional, el procedimiento no requiere grandes incisiones ni largas hospitalizaciones. De hecho, algunos pacientes pueden volver a casa el mismo día y retomar sus actividades habituales en pocos días.Entre los beneficios más destacados se encuentran:Estas características han llevado a que hospitales especializados continúen evaluando su potencial dentro de la llamada oncología de precisión, una tendencia que busca personalizar los tratamientos según las necesidades de cada paciente. Como cualquier procedimiento médico invasivo, la crioablación no está exenta de riesgos. Los especialistas advierten que pueden presentarse complicaciones como sangrado, infecciones, dolor temporal o daño accidental a estructuras cercanas al tumor. El nivel de riesgo depende en gran medida de la ubicación de la lesión y de la experiencia del equipo médico.Además, el acceso a esta tecnología sigue siendo limitado debido al costo de los equipos y a la necesidad de personal altamente capacitado. Actualmente, algunos hospitales de Sídney, Australia, ya realizan procedimientos guiados por resonancia magnética, mientras que otros países todavía enfrentan barreras tecnológicas y económicas para incorporarla de forma más amplia.Puntos clave de esta tecnología:La crioablación guiada por resonancia magnética representa uno de los avances más llamativos en la lucha contra el cáncer. Aunque todavía tiene indicaciones limitadas y enfrenta desafíos para su expansión, los expertos consideran que podría desempeñar un papel cada vez más importante en el tratamiento de tumores seleccionados, ofreciendo una alternativa menos agresiva y más precisa para determinados pacientes.Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03BB