Miércoles, 23 de Septiembre 2026

Una terapia personalizada logra revertir una herida de guerra y evitar una amputación

La Organización mundial de la Salud ha expresado su preocupación por patógenos de prioridad alta debido a sus alarmantes resistencias a fármacos

Por: EFE

El tratamiento está basado en una terapia personalizada con un 'bacteriófago'. EFE / J. Arguedas

El tratamiento está basado en una terapia personalizada con un 'bacteriófago'. EFE / J. Arguedas

Un virus diseñado por la naturaleza para atacar bacterias ayudó a evitar la amputación de una extremidad en un paciente que padecía una infección persistente y resistente a múltiples antibióticos. El caso, desarrollado por investigadores y médicos españoles, muestra el potencial de la fagoterapia personalizada, una estrategia que utiliza bacteriófagos seleccionados específicamente para combatir la bacteria responsable de una infección.

El paciente, un hombre de 52 años, sufrió graves heridas durante un conflicto bélico en 2022 y tuvo que someterse a varias intervenciones quirúrgicas. Posteriormente desarrolló una infección causada por Klebsiella pneumoniae multirresistente, que persistió a pesar de los tratamientos disponibles y llegó a poner en riesgo la conservación de la extremidad.

LEE: Los ultraprocesados elevan el riesgo de enfermedades crónicas y muerte prematura

Ante la falta de respuesta de las terapias convencionales, investigadores del Grupo de Virología Ambiental y Biomédica del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas, perteneciente al CSIC y la Universidad de Valencia, buscaron una alternativa adaptada al caso. El equipo identificó un bacteriófago capaz de actuar contra la bacteria aislada del paciente y lo preparó para su utilización terapéutica.

¿Cómo funciona la fagoterapia personalizada?

Los bacteriófagos son virus que infectan determinadas bacterias y pueden destruirlas durante su ciclo de reproducción. A diferencia de los antibióticos de amplio espectro, algunos fagos presentan una elevada especificidad: pueden dirigirse contra determinadas bacterias sin atacar de la misma manera a otros microorganismos.

Esta característica permite plantear tratamientos personalizados. En este caso, los investigadores primero tuvieron que identificar la bacteria responsable de la infección y posteriormente seleccionar y caracterizar un bacteriófago con actividad frente a esa cepa concreta.

El tratamiento fue autorizado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios bajo un régimen de uso compasivo. El paciente recibió el bacteriófago tanto por vía intravenosa como directamente en la zona afectada, combinado con colistina, un antibiótico utilizado como recurso terapéutico frente a determinadas infecciones bacterianas resistentes.

La respuesta comenzó a observarse rápidamente. Según el estudio, la bacteria dejó de detectarse en las muestras obtenidas de la herida al octavo día de tratamiento y los análisis posteriores continuaron dando resultados negativos. Al mismo tiempo, la lesión mostró una progresiva cicatrización y el paciente recuperó parcialmente la movilidad del codo.

Una alternativa frente a las bacterias multirresistentes

Las infecciones provocadas por bacterias resistentes a múltiples antibióticos representan uno de los principales desafíos para la medicina moderna. El problema puede ser todavía más complejo cuando estos microorganismos colonizan heridas profundas, huesos, implantes o prótesis, donde eliminarlos puede requerir tratamientos prolongados y procedimientos quirúrgicos adicionales.

Los conflictos armados pueden incrementar este riesgo debido a la gravedad de las lesiones y a las dificultades para proporcionar atención médica inmediata. Heridas extensas, cirugías repetidas y retrasos en el tratamiento pueden crear condiciones favorables para infecciones persistentes.

En este contexto, los bacteriófagos están siendo estudiados como una herramienta complementaria. Su capacidad para dirigirse a determinadas bacterias abre la posibilidad de seleccionar diferentes fagos para diferentes infecciones e incluso combinarlos con antibióticos, como ocurrió en este caso.

El tratamiento descrito por los investigadores no significa, sin embargo, que los bacteriófagos puedan sustituir actualmente a los antibióticos ni que cualquier infección resistente pueda tratarse de esta manera. La fagoterapia continúa en desarrollo clínico y todavía se necesitan más investigaciones y estudios clínicos para determinar su eficacia, seguridad y las condiciones bajo las cuales puede incorporarse de manera habitual a la práctica médica.

LEE: OMS actualiza recomendaciones sobre anticonceptivos y promueve opciones para hombres

El caso publicado en el International Journal of Infectious Diseases representa así una muestra del potencial de la medicina personalizada aplicada al combate de las infecciones resistentes. En lugar de utilizar una solución idéntica para todos los pacientes, el procedimiento parte de las características específicas del microorganismo que provoca la enfermedad para buscar una herramienta biológica capaz de atacarlo.

En el paciente tratado, esta estrategia permitió eliminar la bacteria de las muestras de la herida, favorecer su cicatrización y conservar la extremidad que los médicos habían considerado necesario amputar para impedir que la infección llegara al torrente sanguíneo. Los investigadores señalan que no se observaron efectos adversos asociados al tratamiento durante el seguimiento.

TG

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones