Los episodios de violencia que el grupo delictivo de Los Guerreros ha desatado en la última década en la Región de la Ciénega de Jalisco, revivieron ayer y causaron preocupación en muchos habitantes de esa zona a la que por fortuna no llegaron las acciones violentas desatadas en Michoacán, por el operativo federal que buscaba detener a Heraclio Guerrero Martínez, alias “El Tío Lako”.Sin duda fue una buena noticia que los patrullajes policiales, que desplegaron uniformados estatales y federales, en los municipios de Jalisco que colindan con Michoacán, como La Barca, Jilotlán y Jamay, donde a diferencia de otras ocasiones esta vez la violencia no llegó y no se registraron quemas de vehículos para hacer cierres carreteros.El acierto lo atribuyó el gobernador Pablo Lemus a los “operativos antibloqueos” que desplegaron en esos puntos. Aunque señaló que se suspendieron corridas de autobuses y transporte de carga a las zonas de conflicto, que se dieron principalmente en los municipios michoacanos de Ecuandureo y Tanhuato, en los que se registraron al menos 26 bloqueos en carreteras y vialidades. El operativo dejó 12 detenidos, entre ellos la hija y la pareja del líder regional del Cártel Nueva Generación al que pretendían detener. Además, armamento y más de 60 vehículos asegurados.Como se sabe, el círculo de influencia del grupo delincuencial que encabeza “El Tío Lako” alcanza la Zona Ciénega de Jalisco. Cosa de recordar que apenas el 22 de febrero, que se dio la detención y abatimiento del líder del Cártel Nueva Generación, “El Mencho”, en represalia por ese operativo federal en Tapalpa, el grupo de Los Guerreros concentró en Ocotlán, Jamay y La Barca la quema de comercios, bloqueos y ataques armados. En la carretera Jamay-La Barca los sicarios emboscaron a un convoy de la Guardia Nacional. El saldo fue de dos agentes muertos y uno más herido.Por eso ayer hubo tensión en la Ciénega de Jalisco. En especial en Ocotlán donde son recurrentes las protestas de algunos sectores de la población contra la presencia de la Guardia Nacional de la que han exigido su salida.Ahí el grupo delictivo de Los Guerreros, tiene una amplia base social, lo que ha provocado enfrentamientos y protestas cíclicas contra policías estatales y federales. Destaca el ataque a elementos de la extinta Gendarmería que dejó saldo de cinco policías muertos en marzo de 2015, y que provocó dos meses después el negro episodio conocido como la “Venganza de Tanhuato”, cuando policías federales abatieron en el Rancho El Sol, en los límites de Jalisco y Michoacán, a 42 presuntos sicarios del crimen organizado, disparándoles incluso desde un helicóptero Black Hawk. La mayoría de estos muertos eran de Ocotlán, donde persiste el fantasma de Tanhuato por este exceso policial que fue reprobado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos.Ayer esa conexión emocional Ocotlán-Tanhuato removió de nuevo los miedos en aquella región limítrofe entre Jalisco y Michoacán.jbarrera4r@gmail.com