El consumo de carne en México alcanzó en 2025 el récord más alto del que se tenga registro. De acuerdo con el Consejo Mexicano de la Carne, cada habitante consumió en promedio 85.3 kilogramos al año, impulsado por una mayor capacidad adquisitiva y una demanda sostenida de productos como pollo y cerdo, a pesar del encarecimiento en algunos precios.En términos totales, el consumo nacional superó las 11.2 millones de toneladas, mientras que la ingesta per cápita creció 2.6 kilos en comparación con 2024, según el Compendio Estadístico 2026 presentado por el organismo.Especialistas del sector destacan que este crecimiento responde a una combinación de factores económicos. Entre ellos, el aumento en los ingresos familiares, las transferencias gubernamentales y una mejora en las condiciones laborales han favorecido el acceso a proteína animal.En ese contexto, la directora general del organismo, Macarena Hernández, subrayó que el país mantiene una tendencia al alza en el consumo de carne, consolidándose como uno de los mercados más dinámicos en este rubro.Por su parte, Ernesto Salazar explicó que variables como el incremento del salario mínimo, la baja tasa de desempleo y la estabilidad del tipo de cambio han contribuido a fortalecer el poder de compra de los hogares mexicanos.La carne de pollo siguió como la más consumida en México y creció 3%, con 152 mil toneladas adicionales, favorecida por un efecto de sustitución ante los altos precios de la carne de res. A nivel mundial, el pollo también lideró el avance del consumo cárnico, con un incremento de 2,9%, frente al 0,9% del cerdo y una caída de 0,1% en res. En México, el consumo de cerdo aumentó 7%, equivalente a 232 mil toneladas adicionales, mientras que el de res creció 2,7%, unas 61 mil toneladas más. En contraste, el pavo retrocedió 10,2%, afectado por los altos precios del producto estadounidense, del que México importa cerca del 90%. Salazar advirtió que el alza de costos limitó un mayor avance del consumo. En 2025, el precio de la pierna de pollo subió 5,6%, la pierna de cerdo 12,3% y el bistec de res 24,8%. En las carnicerías, el ultimo punto de venta de la cadena, la carne de res aumentó 15,6%, el cerdo 8,3% y el pollo 6,7%. El directivo atribuyó esas presiones a mayores costos de movilización de bovinos, alimentación, traslado de granos, salarios, sacrificio, corte y empaque. “Esas altas tasas de precio (desde el ganado de pie) van impactando a los siguientes eslabones (hasta el consumidor final)”, señaló. El Consejo indicó que México es el sexto mayor consumidor mundial de carne, el primer importador mundial de carne de cerdo y el segundo importador mundial de pollo.También destacó que, tras tres años de caídas, las exportaciones mexicanas de proteína cárnica repuntaron en 2025 por mayores compras de EU, principal cliente, con 60,6% del volumen exportado, pese a los aranceles y cierres del mercado para el ganado de pie ante el gusano barrenador. Sin embargo, el organismo alertó que los cupos de importación de res y cerdo aprobados por el Gobierno son “completamente insuficientes” y pidió evaluar mayores volúmenes para evitar deficiencias de abasto y nuevas presiones sobre los precios. TG