La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la legislación federal advierten que la captura, transporte, venta o posesión ilegal de ejemplares de este ejemplar de vida silvestre puede derivar en multas superiores a los 700 mil pesos y penas de hasta 9 años de prisión, dependiendo de la gravedad del caso y de la especie involucrada.La advertencia cobró relevancia este mes luego de que Profepa reforzara su campaña contra el tráfico de fauna silvestre, recordando que muchos animales vendidos como “mascotas exóticas” están protegidos por la ley. En México existen especies de iguana consideradas fauna silvestre nativa y su aprovechamiento está regulado por la Ley General de Vida Silvestre. Cuando una persona captura un ejemplar en su hábitat, lo compra sin documentación o lo mantiene sin acreditar su procedencia legal, puede incurrir en delitos ambientales.Profepa señala que el tráfico ilegal de especies es una de las principales amenazas para la biodiversidad mexicana y que las sanciones buscan frenar la extracción de animales de los ecosistemas naturales.Las penas no se limitan a una multa económica. El marco federal contempla de uno a nueve años de prisión y multas de 300 a 3 mil días para conductas relacionadas con la captura, almacenamiento, transporte o comercialización ilegal de especies protegidas. Profepa publica estas sanciones dentro del apartado de delitos contra la biodiversidad. Profepa – Delitos contra la biodiversidadCon el valor diario de la UMA vigente en 2026, una sanción de 3 mil días puede superar ampliamente el medio millón de pesos y, en ciertos procedimientos administrativos y penales, las cifras pueden rebasar los 700 mil pesos.La Profepa también ha reiterado que loros, pericos y guacamayas nativas no deben adquirirse como mascotas cuando no existe documentación que acredite su procedencia legal. La dependencia confirmó que estas conductas pueden derivar en fuertes multas y prisión.Los especialistas recomiendan no abandonar al animal. Lo correcto es acercarse a Profepa o a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) para revisar la situación legal del ejemplar y determinar si cuenta con registro, marcaje y documentación válida.La autoridad ambiental insiste en que la mejor forma de evitar sanciones es no comprar animales silvestres en mercados, redes sociales o vendedores informales. Además de proteger el bolsillo, esta decisión ayuda a combatir el tráfico ilegal que pone en riesgo a numerosas especies mexicanas.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO