El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que "Polo" se intensificó a huracán categoría 5 en la escala Saffir- Simpson, por lo que exhortó a la población de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, especialmente en las zonas costeras y aquellas susceptibles a inundaciones o deslaves, a mantenerse atenta a los avisos oficiales.En este escenario, la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) explicó que, ante una zona de riesgo y si las autoridades indican evacuar, se deberá salir de inmediato y dirigirse al refugio temporal establecido. Además de no regresar a la vivienda hasta que las autoridades verifiquen que existen condiciones seguras.También pidió tener preparada una mochila de emergencia con agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos, lámpara, radio, baterías, documentos importantes y artículos necesarios para niñas, niños, personas adultas mayores, personas con discapacidad y animales de compañía.Antes de que se presenten los efectos más intensos, es importante asegurar puertas y ventanas y retirar o fijar objetos que puedan ser desplazados por el viento, como láminas, macetas, muebles de exterior, anuncios y herramientas. Limpiar azoteas, coladeras, canaletas y desagües para facilitar el desalojo del agua.La intensidad de un huracán es un dato importante porque permite a los meteorólogos ofrecer una referencia sobre los posibles daños que puede provocar el fenómeno en las zonas ubicadas dentro de su trayectoria.La escala Saffir-Simpson clasifica los huracanes en cinco categorías de acuerdo con la velocidad de sus vientos máximos sostenidos.Un huracán categoría 1 puede ocasionar daños mínimos, principalmente en muelles y estructuras no esenciales. También puede provocar caída de vegetación e inundaciones en carreteras costeras.En el caso de un huracán categoría 2, los daños pueden ser mayores. Entre ellos se encuentran afectaciones graves en los techos de las viviendas, árboles poco arraigados que pueden partirse o ser arrancados y cortes de electricidad que podrían prolongarse durante días o semanas.Cuando un sistema alcanza la categoría 3, puede ocasionar daños extensos, incluida la destrucción parcial de viviendas, edificaciones costeras y muelles. También puede derribar árboles altos y generar marejadas capaces de inundar zonas costeras.Un huracán categoría 4 puede producir daños extremos, como el colapso parcial de techos y muros, severas afectaciones en edificaciones cercanas a la costa e inundaciones importantes en zonas planas ubicadas por debajo de los tres metros sobre el nivel del mar.En el caso de un huracán categoría 5, la escala Saffir-Simpson contempla la posibilidad de daños catastróficos. Sus vientos pueden destruir viviendas, derribar árboles y tendidos eléctricos y dejar algunas zonas sin electricidad durante semanas o incluso meses.Antes de alcanzar la categoría de huracán, los ciclones tropicales pasan por distintas etapas dentro de su desarrollo. De acuerdo con la UNAM, existen dos fases previas fundamentales: la depresión tropical y la tormenta tropical.La depresión tropical se caracteriza por presentar vientos máximos sostenidos menores a 63 km/h. Durante esta etapa existe una circulación cerrada, aunque los daños potenciales suelen ser mínimos y localizados.Después aparece la tormenta tropical, fase en la que los vientos alcanzan velocidades de entre 63 y 118 km/h. Aunque los daños todavía suelen ser limitados, el sistema puede afectar la vegetación y provocar inundaciones en carreteras y caminos costeros.***Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp ***MB