La carrera por desarrollar la inteligencia artificial (IA) está teniendo efectos que van más allá del sector tecnológico. La inversión multimillonaria en centros de datos está impulsando el precio de componentes clave, como los chips de memoria, además de incrementar la demanda de electricidad, factores que podrían mantener elevada la inflación en Estados Unidos durante el resto del año.Economistas consideran que este fenómeno podría complicar los esfuerzos de la Reserva Federal (Fed) para llevar la inflación a su objetivo del 2%, lo que incluso abriría la puerta a nuevas alzas en las tasas de interés.Las principales empresas tecnológicas continúan destinando recursos históricos para fortalecer su infraestructura de inteligencia artificial. Se espera que Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft inviertan alrededor de 720 mil millones de dólares este año, principalmente en la construcción y expansión de centros de datos.Esta fuerte demanda ha reducido la disponibilidad de semiconductores y otros componentes tecnológicos. De acuerdo con estimaciones de JPMorgan Chase, algunos chips de memoria podrían registrar incrementos de hasta 400% entre 2024 y finales de 2026.El encarecimiento de los componentes ya comenzó a trasladarse al consumidor.Empresas como Apple anunciaron incrementos de entre 15% y 25% en el precio de algunas MacBook y iPad, mientras que Microsoft informó que el precio de la consola Xbox aumentará 100 dólares a partir de agosto. Sony, Dell y HP también han ajustado al alza los precios de varios de sus productos.Los analistas anticipan que los próximos aumentos podrían alcanzar también a los iPhone.Además del impacto sobre los semiconductores, los centros de datos consumen enormes cantidades de energía eléctrica.Las compañías de electricidad han comenzado a invertir en nueva infraestructura para satisfacer la creciente demanda, lo que también está elevando las tarifas para hogares y empresas.Según datos oficiales, el precio de la electricidad aumentó 5.9% anual en mayo, un incremento superior al ritmo general de la inflación.Goldman Sachs prevé que las tarifas eléctricas continúen aumentando alrededor de 6% durante este año y el siguiente, impulsadas principalmente por el crecimiento de la inteligencia artificial.La Reserva Federal observa con atención estos efectos, ya que un incremento sostenido en los precios podría retrasar cualquier reducción en las tasas de interés o incluso justificar nuevos aumentos.Aunque algunos funcionarios consideran que la inteligencia artificial elevará la productividad y ayudará a contener la inflación en el largo plazo, reconocen que, por ahora, el crecimiento acelerado de la demanda está presionando los costos.Las minutas de la reunión más reciente del banco central reflejan que varios integrantes comparten la preocupación de que la inversión en IA genere un periodo prolongado de inflación superior a la meta oficial.Especialistas consideran que el aumento en los precios de los chips podría moderarse una vez que crezca la oferta de semiconductores. Sin embargo, el consumo de electricidad asociado a la inteligencia artificial seguirá incrementándose durante varios años, por lo que el impacto sobre las tarifas eléctricas podría extenderse hasta 2028 o incluso más allá.Mientras tanto, la expansión de la inteligencia artificial continúa transformando no solo la industria tecnológica, sino también el comportamiento de la economía y de los precios que pagan consumidores y empresas.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO